Planta medicinal

La polifacética planta medicinal y aromática

Lo interesante de la planta medicinal valeriana (Speick en alemán), es especialmente su efecto equilibrante. Esto significa: la valeriana tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso central y además estimula el sistem nerviosos vegetativo. La valeriana calma, sin cansar, y revitaliza el cuerpo y alma.

Ya en los tiempos pasado, la valeriana estaba altamente reconocida y valorada como planta medicinal. Las afecciones del estómago del emperador Marco Aurelio se curaron con un extracto de valeriana en aceite de oliva y almendra.

En el Renacimiento, el sabio Pietro Andrea Mattioli recomendó en su libro de extractos, bañar la valeriana en el vino como remedio contra las afecciones estamacales y reforzar los riñones y vejiga. Mattioli describe también la relación comercial de la valeriana desde los puerto de Venecia o Génova hacia Siria y Egipto.

A mediados del siglo XIX, en Europa todavía no se hacía gran uso de la valeriana – a diferencia de Oriente: a donde se exportaban grandes cantidades. En Oriente el valioso aceite de valeriana se valoraba como gran aceite para el cuidado corporal. Éste se aplicaba en baños calientes y en masajes.

Finalmente la planta cayó en el olvido en Europa. Walter Rau, el fundador de la cosmética natural SPEICK, volvió a descubrir la valeriana y le fascinó en seguida. Decidió incorporar las fuerzas medicinales de la planta en un jabón natural y suave para el cuidado corporal: el jabón Speick Natural.

En 1936 la valeriana fue casificada como planta protegida de la naturaleza, ya que tras años de explotación, se temía su extinción.

Sin embargo, un estudio científico reforzaba años más tarde , lo que los campesinos alpinos ya sabían desde hace año de manera intuitiva: la planta se multiplica mejor, si se cosecha por partes y de manera controlada – igual que nuestra recolección silvestre biológica controlada.